“El modelo cooperativo es el mejor aliado de la sociedad para lograr la equidad de género”
La presidenta del Comité de Género de Cooperar, Gisela Wild, dialogó con Mundo Cooperativo sobre las luchas por alcanzar la equidad de género dentro de la sociedad, en general, y en el cooperativismo, en particular. “Creo que el movimiento cooperativo se tiene que dar una discusión en cuanto al cupo dentro de los consejos de administración”, afirmó.
Por Administrator · · 9 min de lectura
Como cada año, el 8 de marzo (Día Internacional de la Mujer) es una fecha clave para que las mujeres de todo el mundo salgan a colmar las calles para expresar las desigualdades que les toca atravesar.
En esta dirección, Mundo Cooperativo (MC) habló con la presidenta del Comité de Género de la Confederación Cooperativa de la República Argentina (Cooperar), Gisela Wild (GW), respecto a los diferentes tipos de luchas a las que se enfrentan las mujeres para lograr la equidad de género. Además, resaltó los programas y herramientas que está llevando a cabo la Confederación para que el cooperativismo sea un aliado estratégico de la causa.
MC- ¿Cómo ves la situación de lucha por la equidad género dentro del cooperativismo argentino?
GW- Es una asignatura pendiente, pero de todas formas se está trabajando con mucho esfuerzo y compromiso de parte de Cooperar, de muchas Federaciones y cooperativas de base, que vienen con un recorrido de varios años por tener un Comité de Equidad de Género que nos ha permitido trabajar para impulsar la igualdad dentro de las entidades. Pero las estadísticas no acompañan lo que sí está dispuesto por nuestros principios y valores, donde la equidad y la igualdad están muy presentes.
Entendemos que el modelo cooperativo, por sus características democráticas, es el mejor aliado de la sociedad para lograr la equidad de género, la igualdad y el acceso al trabajo digno, incluso fue uno de los primeros sectores que reconoció el voto de la mujer, mucho antes que en la política.
MC- ¿Hay puntos en común entre el cooperativismo y feminismo? ¿Qué es lo que le puede aportar la lucha feminista, en general, y la mujer, en particular, al movimiento cooperativo?
GW- Hay muchos puntos en común entre el cooperativismo y el feminismo. Hay conceptos como el de igualdad, justicia social, democratización del poder, que se plantean tanto desde el cooperativismo como desde el feminismo.
Para las mujeres que compartimos una identidad cooperativista y feminista nuestro principal objetivo es lograr incorporar en la agenda del movimiento cooperativo la agenda de género, y acompañar una identidad de las compañeras que componen al movimiento cooperativo para que se puedan ir identificando y reconociendo desde el feminismo, porque también hay mucho prejuicio en relación al término.
MC- ¿En qué materias crees que se ha progresado, y en que hay que trabajar para derribar las viejas estructuras de poder que generan desigualdad?
GW- El movimiento cooperativo está integrado por personas que viven en una sociedad que está atravesada por una cultura patriarcal, que impone roles, estereotipos o parámetros que hay que cumplir, tanto para varones como para mujeres y también está atravesada por la violencia de género. Entendemos que para que cambien estas desigualdades que podemos encontrar en las entidades cooperativas, es necesario que vaya cambiando la sociedad, y ese cambio se puede impulsar desde nuestras organizaciones teniendo en cuenta que uno de cada cuatro argentino está asociado a una cooperativa.
Sabemos que dentro de la sociedad no sólo existe la violencia física contra las mujeres, sino que también hay violencia simbólica, económica, institucional, entre otras, que atraviesan a nuestras comunidades y tienen un efecto que puede ser determinante en la participación de la mujer en el sector cooperativo. Desde ahí que comprendimos que teníamos que contar con una herramienta para las entidades que nos permitiera tomar acciones desde las cooperativas, e incluso porque también comenzó a ser una demanda. Es por esto que en el 2017 decidimos creamos el Pacto Cooperativo por la No Violencia, entendiendo que nuestras entidades pueden ser un aliado estratégico para combatir las desigualdades y las injusticias.
MC- ¿De qué se trata el Pacto Cooperativo por la No Violencia de Género de Cooperar?
GW- Tuvimos casos de violencia de género que nos han tocado desde muy cerca, situaciones muy dolorosas como femicidios, acosos o de violencia institucional. En ese sentido creamos el Pacto Cooperativo por la No Violencia de Género, el cual consiste en nueve compromisos que asumen las entidades cooperativas para prevenir y sancionar este tipo de situaciones en nuestras organizaciones y aportar en este sentido a nuestras comunidades.
Entendemos que no es la cooperativa la responsable de resolver estas cuestiones, sino que viene a ocupar un rol de acompañamiento, de conocimiento y asesoramiento para tener un involucramiento con la situación y acompañar a la víctima.
Cabe desatacar que ya hay 40 entidades, entre federaciones y cooperativas, que han firmado este pacto que se publicó a fines de 2017, y que durante el 2018 muchas ya han generado acciones para concientizar y trabajar sobre este tipo de problemáticas.
Además, estamos dando un paso más a través de la creación o formación de protocolos de prevención de violencia de género para las entidades cooperativas y federativas. Durante el mes de marzo en Cooperar se aprobó la creación de un protocolo de prevención para la Confederación, y además estamos brindando talleres a cooperativas para asesorar y acompañar en el armado de cada protocolo debido a que se tienen que adaptar a las características de cada entidad y de cada pueblo o ciudad.
MC- ¿En qué otros programas o actividades están trabajando desde Cooperar?
GW- Este año vamos a seguir profundizando y consolidando el Pacto Cooperativo por la No Violencia de Género. Además, estamos trabajando con una herramienta de certificación de la Equidad de Género para las entidades cooperativas y mutuales.
Otro de los ejes que nos propusimos para el 2019 es lo que tiene que ver con una producción teórica propia para lograr sistematizar un pensamiento con perspectiva de género desde nuestra óptica, desde el sector cooperativo y mutual argentino.
Finalmente, vamos a trabajar para visibilizar el aporte de las mujeres profesionales técnicas en el sector cooperativo.
MC- Se ha hablado y trabajado mucho para que las mujeres ingresen en los consejos de administración por cupo, ¿qué opinión tenés al respecto?
GW- Entiendo que no hay consenso dentro del movimiento cooperativo, por lo menos en sus estructuras confederativas para apoyar este tipo de medidas. Más allá de esto, pienso que son medidas necesarias porque ayudan a obtener resultados contundentes. Creo que el movimiento cooperativo se tiene que dar una discusión en cuanto al cupo dentro de los consejos de administración, y que contemple las características democráticas y propias del movimiento porque una de las principales dificultades es la de poder aplicarlo.
Vale remarcar que esta política del cupo ya ha avanzado desde las cooperativas de base, hay entidades que han implementado este tipo de sistemas en sus estatutos y reglamentos, los cuales han sido aprobados por el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES).
MC – ¿Para avanzar en este tipo de políticas están trabajando conjuntamente con organismos cooperativos internacionales?
GW- Venimos participando prácticamente desde la creación del CREG (Comité Regional de Equidad de Género) en la Alianza Cooperativa Internacional (ACI), en la región América, y en este momento soy secretaria de este Comité. Participar en este espacio nos permite lograr un intercambio de experiencias que nos inspiran e impulsan para generar nuevas herramientas de participación.
A su vez, lo más destacable es en los últimos años, y con mucho impulso desde Argentina y de Ariel Guarco (presidente de la ACI y Cooperar), es que se ha logrado que haya una representación con voz y voto del Comité de Igualdad de Género a nivel mundial en el Board de la ACI. Esto es fundamental porque nos permite tener una mirada trasversal a todas las problemáticas o a todas las políticas que se impulsen en todos los sectores del cooperativismo a nivel mundial, atravesadas por una perspectiva de género que le puede dar la presencia de la presidenta del Comité, María Eugenia Pérez Zea.
MC- El Día Internacional de la Mujer nace producto de una tragedia en la que las mujeres reclamaban algo tan simple como mejores condiciones laborales y un salario igual al de los hombres. Salvando las distancias, en la actualidad los reclamos siguen siendo los mismos, ¿crees que hubo avances al respecto? ¿Cómo se hace para superarlos y de quién/quienes depende?
GW- Hubo avances en las últimas décadas respecto a los derechos de las mujeres que se reflejan en la legislación. Pero de todas maneras hay permanentes retrocesos y es una cuestión que está en tensión constante y que tiene relación directa con el sistema patriarcal que nosotras consideramos opresoras hacia las mujeres, y que también tiene mucho que ver con el modelo de acumulación capitalista en cuanto a un sistema de opresión hacía el más débil, donde el trabajo no remunerado de la mujer ha sido fundamental para el desarrollo del capitalismo. En esta dirección, somos las mujeres las primeras víctimas de los cambios económicos que terminan generando mayor pobreza.
Superar estas desigualdades depende de las políticas públicas, es el Estado el que debe generar los ámbitos, las herramientas y las políticas para avanzar hacia una sociedad más justa. Además, es el Estado el que debe promover las políticas económicas que faciliten la creación de puestos de trabajo y las garantías de derechos para hombres, mujeres e identidades disidentes.
Compromisos del Pacto
Compromiso I Condenar la violencia de género en todas sus manifestaciones, expresando públicamente nuestro rechazo, sabiendo que es un atentado contra la integridad y dignidad de las mujeres y que, como tal, debe ser considerado socialmente inaceptable.
Compromiso II Fomentar una actitud crítica, solidaria y comprometida de todos los asociados y asociadas frente a situaciones de violencia impulsando la participación de todos y todas en su erradicación.
Compromiso III Promover la participación de mujeres en los órganos de conducción y fiscalización de las entidades e incorporar la perspectiva de género de manera transversal a la vida institucional.
Compromiso IV Involucrar a todos los consejeros, asesores y funcionarios de la entidad, poniendo a su disposición herramientas de apoyo, formación, asesoramiento e información para que sepan cómo pueden prestar su ayuda a las mujeres víctimas de agresiones, y a las hijas e hijos a su cargo
Compromiso V Informarse y poner a disposición de las asociadas y asociados protocolos y procedimientos locales para la concientización, prevención y erradicación de la violencia contra las mujeres, articulando para esto los medios necesarios con el estado local.
Compromiso VI Peticionar en nuestras comunidades el cumplimiento Plan Nacional de Acción para la Prevención, Asistencia y Erradicación de la Violencia contra las mujeres impulsado desde el Consejo Nacional de las Mujeres.
Compromiso VII Promover desde nuestros medios de comunicación (página web, redes sociales, cartelera de novedades, facturación etc…) el número gratuito para denuncias (144) sumándonos a la campaña “Cooperar contra la Violencia”
Compromiso VIII Realizar al menos una vez al año una acción de sensibilización sobre la violencia de género.
Compromiso IX Dar difusión al Pacto Cooperativo por la no Violencia de Género y a la firma de la presente acta de compromiso.