Cooperativismo de inclusión
Por Administrator · · 2 min de lectura
Mientras la sociedad continúa con aislamiento obligatorio en el marco de la emergencia sanitaria por la pandemia de Covid-19, distintas polémicas se desataron en el territorio nacional durante las últimas semanas, todas relacionadas y sujetas a este contexto atípico.
Entre las problemáticas debatidas en la agenda pública, se encuentra la posible liberación de algunos detenidos a causa de los riesgos que representan estar detenidos y contagiarse de coronavirus, una combinación que podría desatar un caos según los especialistas.
En este contexto, el movimiento cooperativo da una respuesta desde su rol social y también abanderado de la inclusión laboral. Dando oportunidades de una posibilidad de reinserción económica a quiénes más lo necesitan.
Así es como nacieron dos entidades de la economía solidaria en contexto de encierro, que actualmente se encuentran trabajando para la fabricación de productos útiles para la prevención en la lucha contra el coronavirus.
Ellas son la cooperativa Ziza, en la ciudad de Rosario provincia de Santa Fe, y la ya conocida Kbrones de la localidad de Barracas en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Ambas entidades se desempeñan en la actualidad en la fabricación de barbijos.
Julio Foque, director del proyecto cooperativo, señaló: “Esto nos ayuda a resurgir después de años de fuerte crisis en la actividad textil y nos empujó a abrir espacios de formación y capacitación para nuestros compañeros y para vecinos del barrio de Barrancas, donde tenemos nuestro taller”.
Se llegan a producir más de 25.000 barbijos por semana, que fueron realizados en talleres de unidades carcelarias. Entre ellas, los penales de San Martín, Campana, Sierra Chica, Dolores, Olmos, Junín y Azul.