Cooperativas ayudan a damnificados por las inundaciones
Producto de las fuertes lluvias caídas durante el mes de abril en Chaco, varias localidades se encuentran ‘aisladas’ y más de un millón de hectáreas bajo agua. Es la peor inundación desde 1986.
Por Administrator · · 4 min de lectura
Desde octubre de 2018 que las incesantes lluvias no dan tregua en la provincia de Chaco, lo que generó que haya pueblo enteros anegados, miles de evacuados y un millón y medio de hectáreas afectadas, con familias agropecuarias que ven peligrar tanto su producción como sus fincas.
Las localidades más damnificadas son Sáenz Peña, La Clotilde, La Tigra, Charata, General Pinedo, Gancedo y Las Breñas. “El comienzo del año fue muy difícil desde lo climático. En enero tuvimos una gran inundación que se extendió por 20 días. En febrero recibimos precipitaciones de mucho volumen y este fin de semana largo de Semana Santa tuvimos lluvias que en algunos casos llegaron a los 400 mm en algunos parajes”, comentó el gobernador Domingo Peppo.
Como es de costumbre el movimiento cooperativo, y respetando el séptimo principio (Compromiso con la comunidad), está trabajando en las zonas afectadas para ayudar a los que más lo necesitan ante esta difícil situación.
El presidente de Federación de Cooperativas de Trabajo del Chaco (Fecoocha), Daniel Parra, dialogó con el departamento de prensa de la Confederación Nacional de Cooperativas de Trabajo (CNCT) y se refirió a la situación que está atravesando la provincia y las tareas que están llevando a cabo.
“La situación es sumamente complicada”, expresó Parra, y agregó: “Estamos tratando de ayudar a los compañeros como podemos, pero la verdad es que mucho no podemos hacer porque hay pueblos totalmente inundados y el agua no va para ningún lado por la cantidad de milímetros que ha llovido”.
El presidente de Fecoocha, entidad que nuclea a más de 20 cooperativas de trabajo y que se encuentra en Sáenz Peña, sostuvo que pusieron a disposición la sede de la Federación “para alojar a la gente afectada hasta que baje el agua en su pueblo”, además de un vehículo para los traslados.
Además, Parra indicó que “el Estado Nacional no aparece y si no fuera por la ayuda de la provincia esto sería un caos”.
Por su parte, Pedro Pablo Glibota, director de la Sociedad Rural Argentina (SRA), señaló al medio Infoabe que “la producción de soja está muy afectada, donde solamente se pudieron salvar algunos lotes. En materia de ganadería, los productores que pueden están llevando la hacienda hacia los campos más altos”.
A su vez, Glibota explicó que la ruta 89 se desbordó “no solo por el agua acumulada, sino también por la que viene desde Santiago del Estero, hacia el este y el sur. Los caminos principales y los secundarios están todos desechos”.
Cabe destacar que, según datos de la Estación Experimental del Instituto Nacional de Teconología Agropecuaria (INTA), el período de precipitaciones comenzó en octubre de 2018 con 116,2 milímetros (mm). En noviembre se registraron 289,8 mm, y diciembre sumó 263,3. En la primera quincena de enero cayeron 411,2 mm, y el total de ese mes alcanzó los 438,6 mm, logrando el mayor registro mensual desde 1937, año en que se comenzaron a tomar los registros pluviométricos.
Por su parte, febrero tuvo valores normales de precipitaciones, y en marzo retornaron las grandes precipitaciones con una acumulación de 258,8 mm. Hasta el 22 de abril se registraron 240,9 mm.
Por intermedio de comunicados, la Federación Agraria Argentina (FAA) solicitó audiencias urgentes a Nación y al gobierno de la provincia de Chaco.
Los escritos fueron enviados el 23 de abril al secretario de Gobierno de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere; al subsecretario de Coordinación Política de la Nación de Agroindustria, Hugo Rossi; y al gobernador chaqueño, Domingo Peppo.
Desde la FAA solicitaron a las autoridades correspondientes poner a disposición la asistencia que los productores necesitan para atenuar los efectos de las inclemencias climáticas. A su vez, la Federación pidió actualizar los fondos por Ley de Emergencia Agropecuaria, de los actuales 500 millones de pesos fijados en 2009 a por lo menos 5 mil millones de pesos.