Cooperativa fabrica útiles escolares reciclados
Por Administrator · · 3 min de lectura
Como se remarca en reiteradas ocasiones, el movimiento cooperativo y social en general se dedica a trabajar especialmente en las necesidades y urgencia de la comunidad, con los valores del sector de la economía solidaria y los principios que fueron la principal característica del cooperativismo a lo largo de su historia.
Otra de las virtudes del mundo cooperativo ha sido su lealtad y compromiso con el medio ambiente, con proyecto e iniciativas que surgen desde el plano internacional con la ACI Internacional, en el continental con ACI América y en el local a partir del trabajo de las distintas federaciones nacionales.
Para el cuidado del medio ambiente a partir del trabajo de un establecimiento de la economía social, los empleados de las distintas entidades cooperativas del sector desarrollan alternativas estrategias, planes, proyectos e iniciativas que luego se ven reflejados en el producto final.
En la localidad de Benavidez, provincia de Buenos Aires, la reconocida cooperativa Creando Conciencia desarrolló y puso en el mercado al servicio de la comunidad una novedosa iniciativa, que servirá para el regreso a clases educativas del próximo año.
Se trata de una línea de útiles escolares, realizados a partir del reciclado del material reconocido como telgopor. La empresa recolecta el desecho, recicla y lo pone otra vez en funcionamiento como útil para el colegio, como reglas, escuadras, compás, transportador y acuarelas.
En una entrevista con el medio “El Debate”, Noelia Segovia titular de la cooperativa Creando Conciencia remarcó: “El nuevo emprendimiento resume de manera perfecta lo que hace y a lo que apunta Creando Conciencia, ya que separamos, reciclamos, transformamos y vendemos, apuntando al cuidado del medio ambiente y al mismo tiempo a la inserción social y la inclusión de mas personas en el sistema”.
El sistema de reciclado consta de varias instancia hasta llegar al producto final de los útiles. Es fundamental el inicio, con la recolección y separación del material, sigue con la extracción del aire, la molienda, extroducción y el moldeado del diseño final, a cargo del diseñador Facundo Spataro, quien se desempeña como profesor en la UBA.
Desde los realizadores del proyecto destacaron que el telgopor tarda entre 100 a 1000 años en reducirse a la partículas mínimas, mientras que también se concientizó sobre la importancia de no contaminar y mantener el medioambiente limpio.
“Creemos en el trabajo social como la única manera de construir una sociedad más justa y segura para todos, por eso sabemos que el trabajo territorial es fundamental”, expresa en su presentación la cooperativa Creando Conciencia.