A través del programa Cooperativas en Marcha, en la provincia de Buenos Aires más de 200 entidades de la economía solidaria recibieron financiamiento para el desarrollo del sector.
Para este 2022 que está llegando a su final, uno de los grandes objetivos planteados por el movimiento cooperativo fue el de fomentar el desarrollo del sector, apostando a fortalecer sus bases y funcionar como una herramienta más para la sociedad golpeada tras la pandemia.
El esfuerzo del movimiento cooperativo viene acompañado por decisiones políticas y proyectos de parte del Estado, en un trabajo que se ve reflejado en distintas iniciativas plasmadas desde el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES).
En este contexto, en la provincia de Buenos Aires, la iniciativa del programa Cooperativas en Marcha lleva en la región un financiamiento por 162 millones de pesos en inversión hasta el momento.
Se trata del proyecto cooperativo del gobierno bonaerense, del que ya se estima que más de 200 cooperativas formaron parte recibiendo un financiamiento mediante aportes no reembolsables, para el desarrollo del sector.
“El Ministerio de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica de la provincia de Buenos Aires ya otorgó más de 200 aportes no reembolsables (ANR) para financiar a cooperativas de 80 municipios bonaerenses, en el marco del programa productivo provincial Cooperativas en Marcha”, señalaron desde el gobierno de la provincia de Buenos Aires.
“Cooperativas en Marcha contempla distintas herramientas para el fortalecimiento económico, social e institucional del cooperativismo bonaerense, potenciando sus capacidades productivas, promoviendo el modelo de gestión cooperativo y facilitando mecanismos de financiamiento, de comercialización y de distribución de sus productos”.
“Entre sus instrumentos se encuentra la línea de ANRs Impulso Cooperativo, que busca fortalecer la producción y la comercialización de bienes y servicios de las cooperativas de trabajo bonaerenses mediante el financiamiento a sus proyectos económicos. En su cuarta convocatoria, Impulso Cooperativo contó con 127 cooperativas inscriptas y prepara una nueva convocatoria para 2023. Las cooperativas que accedieron a los beneficios del programa se dedican, mayoritariamente, a actividades ligadas a la industria manufacturera, la construcción y el reciclado”.
“Cooperativas en Marcha es un programa integral de la Provincia, que también incluye herramientas como Reactiva, que implementa procesos de capacitaciones y asistencia técnica para mejora de la productividad en empresas recuperadas en coordinación con el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), o como el sello Reconocimiento a la Calidad Cooperativa (RECC), que distingue a cooperativas bonaerenses que alcancen determinados estándares productivos, institucionales y sociales”.
“La articulación de estos instrumentos provinciales de estímulo al cooperativismo beneficia cada vez a más cooperativas de trabajo bonaerenses. Un ejemplo es el de la empresa recuperada Textiles Pigüé, reconocida por su marca deportiva Fibra, que a través del apoyo de la Provincia logró adquirir insumos clave para la confección de indumentaria. Otro ejemplo lo aporta la cooperativa de trabajo Cimarrón, radicada en el Parque Industrial de Ezeiza, que produce mates y artículos para el hogar y que mediante el respaldo del Estado provincial compró materiales para fortalecer una nueva línea de producción”.
“Otros casos de éxito son el de la cooperativa La Maqueta, radicada en el Polo Cooperativo de La Plata, donde funciona el Mercado Cooperativo Minka: se dedica al diseño gráfico y la impresión de artículos publicitarios y a partir del respaldo de la Provincia pudo adquirir equipamiento de trabajo para mejorar su producción. O el caso de la Cooperativa de Trabajo Cuidadores Domiciliarios Mar del Plata Ltda., que logró adquirir equipamiento de trabajo para sus 144 cooperativistas, permitiendo mejorar la prestación de sus servicios de cuidado, prevención y asistencia”.
