Se trata del local gastronómico “Lo de Néstor”, ubicado en el barrio porteño de San Telmo.
Fundada en el 2012, la Cooperativa “Lo de Néstor” es una alternativa gastronómica más dentro del barrio turístico de San Telmo. Una mezcla de sede cultural, restaurante y bar temático, es lo que los trabajadores de la zona, en su mayoría oficinistas, pueden encontrar en la calle Bolivar 548.
Luego de más de seis años de trabajo, la cooperativa gastronómica podría cerrar sus puertas debido a que difícilmente pueda hacerse cargo de los gastos por consumo eléctrico que Edesur les notificó que deberán pagar.
En octubre de 2018 la empresa mayorista de electricidad le informó a los trabajadores de “Lo de Néstor” que reajustaría el precio de la factura, lo que generó una deuda que los dejó al borde de “bajar la persiana”.
“Veníamos pagando normalmente facturas de $8000 o $9000, y apareció en octubre un 'reacomodamiento de tarifas' en donde nos dijeron que estábamos pagando mal. No se tocó el medidor, todo estaba en orden con el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), pero nos dijeron que había que reajustar la tarifa y que teníamos 90 mil pesos de deuda”, manifestó Ianina Castro, encargada de comunicación de Lo de Néstor, a minutouno.com.
La cooperativa, que cuenta con 14 integrantes, no pudo pagar la boleta de noviembre del año pasado, por lo que se vieron obligados a entrar en un plan de seis cuotas para que no tuvieran que cerrar. Un mes después le llegaría una nueva factura de Edesur, la cual indicaba que el monto mensual, más una parte de la deuda e intereses, sumaban un total de $158.901.
Los trabajadores afirman que será muy difícil mantener abierto el local, pero que mientras puedan tienen que seguir “abriendo las puertas” porque del bar viven 14 familias. “Y es una cooperativa. No se perciben salarios, en la semana se reparte lo que se labura”, sostiene Castro.
“La inversión y lo que ganábamos a través de nuestro trabajo iba a parar al desarrollo de nuestros hijos”, subrayó la dirigente cooperativa, y añadió: “Lo que están haciendo es llevarse puesta dos o tres generaciones de acá en adelante. Porque estamos laburando para comer como podemos”.
Según detallaron los integrantes de la cooperativa, cada trabajador recaudaba en 2015 un promedio de $7000 semanales por su labor de lunes a domingos, pero en las primeras semanas de este año esa suma cayó a los $2500.
