Los delegados de la cooperativa de electricidad con más asociados en todo el país autorizaron esta medida para evitar trasladar los aumentos a los usuarios.
Luego de que el Gobierno Nacional anunciara en diciembre de 2018 nuevos incrementos en el servicio eléctrico, desde la Cooperativa de Agua, Luz y Fuerza de Neuquén (Calf) aseguraron que podría cortarse la cadena de pago con las empresas distribuidoras mayoristas de electricidad, en este caso Cammesa.
Con la intención de encontrar alternativas a esta medida política, Carlos Ciapponi, presidente de la Calf, se reunió con el secretario de Energía de la Nación, Gustavo Lopetegui, para plantearle el problema que afecta a la mayoría de las cooperativas eléctricas de la región y que con este nuevo aumento las llevará a un mayor endeudamiento.
Durante el encuentro Lopetegui sostuvo que con este nuevo ajuste tarifario se va a llegar al 75% del valor real del costo de energía, el 25% restante se seguirá haciendo cargo el Gobierno Nacional, del cual no están en condiciones de seguir cubriendo.
Por su parte, Ciapponi le explicó al funcionario nacional que la situación es “muy apremiante” para las cooperativas eléctricas y que “con la compra de Energía a Cammesa y los impuestos nacionales se nos va el 70% de la recaudación”, por lo que el nuevo aumento tendrá que ser trasladado a los usuario, lo que generará entrar en “una situación de que se corte la cadena de pago”.
Al término de la reunión, el presidente de la Calf señaló que Lopetegui le sugirió disminuir los gastos operativos de las cooperativas o solicitar aportes por parte de la provincia.
Ante esta negativa, en sesión extraordinaria, los delegados de la Calf autorizaron al Consejo de Administración para que realice pagos parciales a la empresa mayorista Cammesa y empezar negociaciones para impedir transferir el último aumento en el precio de la energía a sus asociados.
Ciapponi solicitó que se modifique la actual política de quita de subsidios debido a que si siguen dándose estos incrementos tarifarios los usuarios finales no podrán hacerse cargo del pago del servicio, lo que generará un endeudamiento con las entidades solidarias y de estas con las empresas mayoristas. Además, el presidente de la Calf remarcó que al tratarse de un servicio esencial, el Estado debe garantizar a todos los habitantes el acceso a la energía.
“Actualmente el 20% de los usuarios (unos 18 mil) tiene problemas para pagar. Una parte es tarifa social y la otra son clientes que pagan una porción y refinancian el resto. Si se aplica la suba que dispuso Nación ese número llegaría al 40%”, expresó Ciapponi al medio “Río Negro”.
Según cálculos realizados por los técnicos de la Cooperativa de Neuquén, una boleta de una familia que en 2016 pagaba 300 pesos pasaría a un valor cercano a los 5.400 pesos. Para Ciapponi el principal inconveniente pasa por el precio que tiene la energía y, en menor medida, por el resto de los componentes que tiene la factura. Y aseguró que el megawatt en Argentina tiene un valor de 74 dólares cuando en Estados Unidos cuesta alrededor de 40 dólares.
