La FAO impulsa una agenda regional para fortalecer el cooperativismo agroalimentario en América Latina y el Caribe
Por Administrator · · 6 min de lectura
En el marco del Año Internacional de las Cooperativas 2025, la Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe, junto a Cooperativas de las Américas y el Instituto de Asociatividad y Cooperativismo de Chile (INAC), dio inicio a un ambicioso ciclo de trabajo con la realización del primer gran encuentro regional sobre el rol del cooperativismo en la transformación de los sistemas agroalimentarios.
El evento, celebrado en Santiago de Chile, congregó a representantes de gobiernos, organismos internacionales, instituciones financieras y referentes del movimiento cooperativo de toda la región. Durante la jornada se intercambiaron experiencias, se visibilizaron buenas prácticas y se debatieron estrategias para fortalecer el desarrollo productivo y territorial con base cooperativa, especialmente en entornos rurales.
Las cooperativas, actor clave para transformar los sistemas agroalimentarios
En la apertura, Máximo Torero, economista jefe y representante regional de la FAO, fue contundente:
“La transformación de los sistemas agroalimentarios no debe limitarse a producir más con menos, sino a lograr una mejor distribución. En este proceso, el cooperativismo puede acelerar cambios que, de manera individual, serían ineficaces o incluso inalcanzables”.
Torero destacó el papel de las cooperativas como puente entre la agricultura familiar y las cadenas de valor, facilitando el acceso al financiamiento, a tecnologías de precisión y a mercados más justos y sostenibles.
Por su parte, Ignacia Fernández, subsecretaria de Agricultura de Chile, subrayó que fomentar el cooperativismo con enfoque de género no es sólo una cuestión de justicia social, sino una condición estructural para la sostenibilidad de los sistemas alimentarios.
Un sector con impacto tangible
Según datos preliminares de un mapeo que se está desarrollando junto a la FAO, la CEPAL y Cooperativas de las Américas, América Latina y el Caribe cuentan con 14.758 cooperativas agroalimentarias, que agrupan a más de 3,6 millones de socios y generan empleo directo para 1,2 millones de personas.
Este universo demuestra la relevancia económica y social del cooperativismo rural, no solo como motor productivo sino como herramienta de inclusión y desarrollo comunitario.
Compromisos regionales y agenda estratégica
Durante el encuentro, Danilo Salerno, director regional de Cooperativas de las Américas, resaltó la importancia de la colaboración público-privada y el rol de la innovación para asegurar mercados, reducir costos alimentarios y elevar la calidad de los productos.
También se reafirmó el compromiso con la Ley Modelo de Cooperativas, aprobada en diciembre de 2024 por el Parlamento Latinoamericano y Caribeño (PARLATINO), como marco normativo para fortalecer la institucionalidad cooperativa en los países de la región.
Se destacó, además, el reciente Memorándum de Entendimiento entre la FAO y la Alianza Cooperativa Internacional (ACI), que actualiza su alianza para continuar fortaleciendo el cooperativismo en el continente.
Desafíos y oportunidades
Los participantes coincidieron en la necesidad de políticas públicas activas, mejor infraestructura rural y mayor apoyo técnico y financiero para las cooperativas. También se puso el foco en ampliar la participación de mujeres, jóvenes y agricultores familiares, y promover una articulación intersectorial que reconozca el valor estratégico del cooperativismo en la construcción de sistemas agroalimentarios más justos, resilientes y sostenibles.
Con este evento, la FAO y sus aliados regionales ponen en marcha una agenda que no solo celebra al cooperativismo en su año internacional, sino que lo proyecta como pilar central para el desarrollo territorial y la seguridad alimentaria en América Latina y el Caribe.
En el marco del Año Internacional de las Cooperativas 2025, la Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe, junto a Cooperativas de las Américas y el Instituto de Asociatividad y Cooperativismo de Chile (INAC), dio inicio a un ambicioso ciclo de trabajo con la realización del primer gran encuentro regional sobre el rol del cooperativismo en la transformación de los sistemas agroalimentarios. El evento, celebrado en Santiago de Chile, congregó a representantes de gobiernos, organismos internacionales, instituciones financieras y referentes del movimiento cooperativo de toda la región. Durante la jornada se intercambiaron experiencias, se visibilizaron buenas prácticas y se debatieron estrategias para fortalecer el desarrollo productivo y territorial con base cooperativa, especialmente en entornos rurales. Las cooperativas, actor clave para transformar los sistemas agroalimentarios En la apertura, Máximo Torero, economista jefe y representante regional de la FAO, fue contundente: “La transformación de los sistemas agroalimentarios no debe limitarse a producir más con menos, sino a lograr una mejor distribución. En este proceso, el cooperativismo puede acelerar cambios que, de manera individual, serían ineficaces o incluso inalcanzables”. Torero destacó el papel de las cooperativas como puente entre la agricultura familiar y las cadenas de valor, facilitando el acceso al financiamiento, a tecnologías de precisión y a mercados más justos y sostenibles. Por su parte, Ignacia Fernández, subsecretaria de Agricultura de Chile, subrayó que fomentar el cooperativismo con enfoque de género no es sólo una cuestión de justicia social, sino una condición estructural para la sostenibilidad de los sistemas alimentarios. Un sector con impacto tangible Según datos preliminares de un mapeo que se está desarrollando junto a la FAO, la CEPAL y Cooperativas de las Américas, América Latina y el Caribe cuentan con 14.758 cooperativas agroalimentarias, que agrupan a más de 3,6 millones de socios y generan empleo directo para 1,2 millones de personas. Este universo demuestra la relevancia económica y social del cooperativismo rural, no solo como motor productivo sino como herramienta de inclusión y desarrollo comunitario. Compromisos regionales y agenda estratégica Durante el encuentro, Danilo Salerno, director regional de Cooperativas de las Américas, resaltó la importancia de la colaboración público-privada y el rol de la innovación para asegurar mercados, reducir costos alimentarios y elevar la calidad de los productos. También se reafirmó el compromiso con la Ley Modelo de Cooperativas, aprobada en diciembre de 2024 por el Parlamento Latinoamericano y Caribeño (PARLATINO), como marco normativo para fortalecer la institucionalidad cooperativa en los países de la región. Se destacó, además, el reciente Memorándum de Entendimiento entre la FAO y la Alianza Cooperativa Internacional (ACI), que actualiza su alianza para continuar fortaleciendo el cooperativismo en el continente. Desafíos y oportunidades Los participantes coincidieron en la necesidad de políticas públicas activas, mejor infraestructura rural y mayor apoyo técnico y financiero para las cooperativas. También se puso el foco en ampliar la participación de mujeres, jóvenes y agricultores familiares, y promover una articulación intersectorial que reconozca el valor estratégico del cooperativismo en la construcción de sistemas agroalimentarios más justos, resilientes y sostenibles. Con este evento, la FAO y sus aliados regionales ponen en marcha una agenda que no solo celebra al cooperativismo en su año internacional, sino que lo proyecta como pilar central para el desarrollo territorial y la seguridad alimentaria en América Latina y el Caribe.