En la localidad entrerriana de Basavilbaso, la Cooperativa Agrícola Lucienville se prepara para celebrar su aniversario número 125, un hito que la posiciona como una de las entidades pioneras del cooperativismo agropecuario en Sudamérica.
Fundada por colonos judíos en 1899, Lucienville no solo ha sido testigo de los vaivenes económicos del país, sino también protagonista de una evolución constante, adaptándose a nuevos escenarios productivos y tecnológicos. Hoy, se dedica al acopio de granos como soja, maíz y trigo, la venta de insumos y el acondicionamiento de semillas, ofreciendo asesoramiento técnico a sus asociados.
A pesar de las recurrentes crisis económicas, la entidad ha sabido mantenerse firme, logrando en esta campaña un récord de acopio que alcanza las 120.000 toneladas, reflejo de una gestión eficiente y sostenida.
La visión cooperativa que la sostiene pone énfasis en el trabajo conjunto, la transparencia institucional y la participación de sus socios. “El cooperativismo no es solo una forma de organización, es una herramienta clave para afrontar los desafíos del país desde la producción local”, sostienen desde la conducción.
La celebración central será el 16 de agosto con un almuerzo conmemorativo, además de charlas técnicas y actividades abiertas que repasarán su legado histórico. Lucienville llega a sus 125 años con un presente sólido y una clara vocación de futuro, reafirmando su papel como faro cooperativo en el entramado rural argentino.
A 125 años de su fundación, la Cooperativa Lucienville celebra su historia con la mirada puesta en el futuro. En un contexto desafiante, reafirma su compromiso con el desarrollo rural, la transparencia y el trabajo asociativo como motores del crecimiento. En la localidad entrerriana de Basavilbaso, la Cooperativa Agrícola Lucienville se prepara para celebrar su aniversario número 125, un hito que la posiciona como una de las entidades pioneras del cooperativismo agropecuario en Sudamérica. Fundada por colonos judíos en 1899, Lucienville no solo ha sido testigo de los vaivenes económicos del país, sino también protagonista de una evolución constante, adaptándose a nuevos escenarios productivos y tecnológicos. Hoy, se dedica al acopio de granos como soja, maíz y trigo, la venta de insumos y el acondicionamiento de semillas, ofreciendo asesoramiento técnico a sus asociados. A pesar de las recurrentes crisis económicas, la entidad ha sabido mantenerse firme, logrando en esta campaña un récord de acopio que alcanza las 120.000 toneladas, reflejo de una gestión eficiente y sostenida. La visión cooperativa que la sostiene pone énfasis en el trabajo conjunto, la transparencia institucional y la participación de sus socios. “El cooperativismo no es solo una forma de organización, es una herramienta clave para afrontar los desafíos del país desde la producción local”, sostienen desde la conducción. La celebración central será el 16 de agosto con un almuerzo conmemorativo, además de charlas técnicas y actividades abiertas que repasarán su legado histórico. Lucienville llega a sus 125 años con un presente sólido y una clara vocación de futuro, reafirmando su papel como faro cooperativo en el entramado rural argentino.