Dirigentes federaciones y cooperativas de electricidad rechazaron la medida dictada por la Secretaria de Energía de la Nación, la cual resolvió una suba en el costo mayorista del servicio. Desde FACE solicitaron “abrir un dialogo” con el Gobierno nacional.
Al final de 2018 el Gobierno de Mauricio Macri anunció el aumento de casi todos los servicios públicos para el primer cuatrimestre de este año, entre los que se destacan el agua corriente, cloacas, transporte público, gas y electricidad. A su vez, decidió dar de baja el beneficio de la tarifa social, por lo que algunas administraciones provinciales resolvieron asumir ese costo.
La medida de incrementar las tarifas durante la primera parte del 2019 tiene que ver con la intención de despegar los ajustes de precios de las elecciones nacionales, las cuales se desarrollaran en el segundo semestre del corriente año.
Ante esta situación, el sector cooperativo eléctrico se manifestó en contra de la decisión tomada desde la Casa Rosada. “Estamos financiando a nuestros usuarios, que no es que no nos quieren pagar, sino que no pueden. No es una cuestión de rebeldía, es que no va haber el dinero para pagar la energía”, afirmó José Álvarez, presidente de la Federación Argentina de Cooperativas de Electricidad (FACE), durante la conferencia de prensa brindada en la sede de la entidad.
Ante numerosos medios nacionales y regionales, Álvarez explicó que “los aumentos tarifarios impactan en los bolsillos de la gente y nosotros tenemos que ‘poner la cara’. Las cooperativas somos responsables de que nuestros asociados tengan un buen servicio eléctrico, de darles la mejor calidad, para eso trabajamos todos los días, pero no somos formadores del precio de energía”.
A su vez, el presidente de FACE aclaró que “tenemos un alto grado de morosidad de nuestros asociados, y con los aumentos anunciados vamos a tener más. Si esto sucede se nos va a dificultar pagar la energía que compramos. Es una situación que nos perjudica”.
El dirigente cooperativo le pidió al Gobierno Nacional que los escuche y los invite a dialogar, y concluyó sosteniendo que “estamos en alerta, defendemos a nuestras cooperativas. Vemos que no nos miden con la misma vara, queremos que valoren el esfuerzo que hacemos en todo el país, porque los beneficios siempre son para las grandes empresas. Queremos que el gobierno vea esa situación”.
Por su parte, el presidente de la Comisión de Política Energética y Tarifaria de FACE, Ricardo Airasca, señaló que “es muy difícil tener una respuesta única en una Federación con 240 cooperativas de 14 provincias distintas”, y remarcó que a los nuevos aumentos “se agregan cuestiones como una resolución del Instituto Nacional de Asociaticismo y Economía Social (INAES) que dispone que no se pueden facturar otros servicios en las facturas. Con esto se pretende que se separen las facturas, cuando los asociados/usuarios decidieron en asamblea facturar una forma unificada para ahorrar costos”. Y sentenció, “están tirando en la línea de flotación al cooperativismo que ha permitido que el Interior argentino se desarrolle”.
Repercusiones en el Interior del país
Luego de que el Gobierno Nacional anunciara los aumentos en las tarifas de electricidad para el primer cuatrimestre de este año, el movimiento cooperativo eléctrico comenzó a demostrar su descontento con la medida.
Uno de los que se manifestó públicamente estar en contra, fue el presidente de la Cooperativa Provincial de Servicios Públicos y Comunitarios de Neuquén (Calf), Carlos Ciapponi, quien expresó que “el vecino de Neuquén en marzo de 2016 pagaba 300 pesos por un consumo normal en su vivienda, hoy paga 5400 sin el aumento que se viene”, y afirmó que “la Calf no tiene deudas” y que “no está justificado, técnica, económica y socialmente el aumento que quieren aplicar. Para la cooperativa este aumento significa un incremento en nuestra factura de compra de energía de 50 millones de pesos”.
Ciapponi señaló que “no están dispuestos a pagar este aumento a Cammesa. No estamos en condiciones de trasladar ese ajuste al usuario final”, y agregó: “Nosotros hicimos importantes inversiones en las líneas de distribución, pero ante cualquier aumento de temperatura que supere los 35 grados se corta la luz por culpa de las transportistas. Por ejemplo, en plena Navidad hubo una falla en el centro de distribución del Alto Valle que terminó con un cuarto de la ciudad de Neuquén sin servicio durante las primeras tres horas del 25 de diciembre”.
Por su parte, el presidente de la Cooperativa de Electricidad de Gualeguaychú, Guillermo Farabello, declaró que con el contexto económico que está atravesando el país “a las cooperativas se le ha sumado un problema: pasamos a financiar a los usuarios. Dinero que tendríamos que invertir en mejorar los servicios, lo tenemos que aplicar a dar respuesta a la gente que no puede pagar la factura”.
En Misiones, el presidente de la Federación de Cooperativas de Electricidad de Misiones (Fecem), Ángel Kuzuka, se reunió con el titular de Electricidad de Misiones (ex EMSA), Guillermo Aicheler, y el ministro de Hacienda de la provincia, Adolfo Sadrán, para discutir sobre el panorama que atraviesan las entidades solidarias.
Kuzuka explicó que una cooperativa destina en promedio un 70 por ciento de su facturación a pagar la electricidad que compra a las empresas mayoristas de distribución, y con el 30 restante debe enfrentar insumos dolarizados y salarios.
“Para las cooperativas el último semestre fue desastroso con el aumento del dólar porque los insumos eléctricos está en esa moneda y no tuvimos una recomposición para hacer frente a eso. Sólo hubo traslado de aumentos nacionales”, aseguró el dirigente.
Chubut es una de las provincias más afectadas por la política de quita de subsidios que lleva adelante el Gobierno Nacional. Allí, las cooperativas eléctricas mantienen una deuda de 3.143 millones de pesos con la mayorista de energía Cammesa, pero la preocupación se acrecentó debido al ritmo del endeudamiento.
“Esta gran deuda que tenemos el conjunto de las cooperativas del Chubut crece a pasos agigantados, es una bola de nieve que va creciendo”, remarcó el residente de la Federación Chubutense de Cooperativas (Fechcoop), Fabricio Petrakosky, en una entrevista que brindó a FM Chubut.
En La Pampa, la problemática también afecta a las entidades solidarias de la provincia. Carlos Santarrosa, presidente de la Federación Pampeana de Cooperativas de Electricidad (Fepampco), informó que mantuvieron una reunión con la ministra de Desarrollo Social provincial, Fernanda Alonso, para analizar el panorama que se viene para los pampeanos que hacían uso de los programas de la Tarifa Social y el Plan Estímulo, recientemente eliminados por el Gobierno Nacional.
“Va a ser un año complicado. Nosotros tuvimos una reunión con el APE (Administración Provincial de Energía), donde se nos expresó que todavía no tenían los números. La gente va a ver el aumento de energía en la factura que venza en el mes de abril que son con los consumos de febrero. En marzo (para los consumos de enero), va a haber un cuadro tarifario nuevo con la quita de la Tarifa Social y el Plan Estímulo que fueron anunciados por el Gobierno Nacional”, afirmó Santarrosa.
Por su parte, el presidente de FACE Córdoba, Omar Marro, se refirió a la quita de la Tarifa Social a través del medio Cadena 3, donde sostuvo “que todos los usuarios de la provincia deben ser medidos por la misma vara. Es decir, aquel subsidio que vaya a los usuarios provinciales que están atendidos por la EPEC (Empresa Provincial de Energía de Córdoba) debería también extenderse a los usuarios de las cooperativas”. Y agregó, “lo que no podemos es hacernos cargo de este subsidio desde las arcas de nuestras entidades”.
Por último, Marro remarcó que “seguir incrementando el costo de la energía eléctrica va a generar un aumento en los problemas para hacerse cargo de la factura a fin de mes”.
Si bien los incrementos tarifarios se dan de acuerdo a su jurisdicción, detallaremos los aumentos en algunas zonas del país:
Según fuentes de la Secretaría de Energía de la Nación la tarifa del servicio eléctrico para los hogares de la Ciudad y el Gran Buenos Aires aumentará de manera escalonada, entre el mes de febrero y agosto inclusive, hasta llegar al 55%. De forma paralela, y por efecto de la suba de la tarifa de electricidad a nivel mayorista, en el resto del país se dará un incremento aproximado al 35% en similar período.
Para los clientes de Edenor y Edesur (empresas distribuidoras de dichas zonas) los aumentos de tarifas serán del 26% en febrero, 14% en marzo, 4% en abril y otro 4% en agosto. De esta forma, en un hogar que en diciembre consumió 300 kilowats/hora y abonó $ 819, pasará en marzo a abonar $1.184, según las estimaciones oficiales.
Por su parte, en la provincia de Santa Fe donde un cliente con un consumo similar tuvo que pagar en el último mes de 2018 un total de $1.399, pasará a abonar $ 1.742 debido a que el aumento será de 15% en el primer tramo.
En Córdoba, donde se encuentran las tarifas más altas del país, en un hogar de igual nivel de consumo pasará de pagar $ 1.788 a $ 2.194, con el ajuste del 15% que aplicarán las provincias.
Finalmente, con estas nuevas medidas, los subsidios que el Estado aporta al consumo de electricidad llegaran a US$ 2.565 millones en el 2019, contra US$ 4.355 millones de 2018 y US$ 11.465 millones de 2015.
