EE. UU. ascendió al 72 por ciento el arancel para el biodiésel argentino

La medida del gobierno estadounidense implica, en la práctica, un bloqueo a las exportaciones que la Argentina realiza hacia el país norteamericano por más de 1.600 millones de dólares.

El 4 de enero, el gobierno de Donald Trump oficializó y puso en vigencia la norma a través del Boletín Oficial el cual lleva la firma Internacional Trade Administration del Departamento de Comercio.

Debido a esto, las empresas nacionales deberán pagar un arancel del 71,87 por ciento, con excepción de la Louis Dreyfus Corporation Argentina con un arancel del 72,28 por ciento y la empresa Vicentín que deberá pagar el 71,45.

La resolución se da en el marco de la demanda que elevó la National Biodiésel Board (NBB) por dumping contra Argentina e Indonesia en abril de 2017, que generó una investigación abierta durante meses.

El año pasado funcionarios del gobierno argentino solicitaron al secretario de Comercio norteamericano, Wilbur Ross, que destrabe la exportación de biodiésel, pero el pedido no tuvo una respuesta favorable.

El gobierno de Trump argumentó que la producción argentina de biodiésel recibe subsidios, afirmación que fue rechazada por las empresas argentinas que exportan dicho combustible.

A raíz de esto, los grandes productores nacionales del combustible deberán conformarse con las 500 mil toneladas de biodiésel que se esperan exportar a la Unión Europea en 2018 (a Estados Unidos se exportaba el triple).

Un documento elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario señala que la industria de biodiésel en Argentina cuenta con 37 fábricas, conformando un complejo industrial de gran importancia para el país, ya que en 2016 generó divisas por 1.175 millones de dólares.

Según el informe de la entidad, en Estados Unidos hay una mayor atomización con pequeñas fábricas de productores de biodiésel que solo atienden el mercado doméstico. A diferencia, en nuestro país producen para el mercado exportador ya que la capacidad instalada excede largamente la demanda del consumo de los argentinos.

Por su parte, la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro) hasta el momento no ha brindado una posición al respecto, pero en agosto de 2017 había planteado, a través de un documento difundido por la entidad, su descontento frente a la medida de la administración de Donald Trump: “La decisión del gobierno estadounidense significa efectivamente el cierre de uno de los principales mercados para el biodiesel nacional y podría implicar un duro golpe a la cadena de soja de Argentina”, afirma el comunicado.

Y agrega: “Después de 4 años Argentina demostró ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) que no tiene ninguna práctica desleal en sus exportaciones de biodiesel a Europa. Argentina exportó a Estados Unidos 1250 millones de dólares, el año pasado (por el 2016), que implican 90% de las exportaciones de biodiesel”.

Finalmente, la Confederación remarcaba la necesidad de que el gobierno argentino pueda revertir la situación debido a que desde la Casa Rosada destacaban las expectativas frente a las nuevas relaciones bilaterales.