La cooperativa Reciclando Conciencia, junto a la marca Casio, instaló esculturas de gran escala en Pinamar y Cariló para visibilizar el reciclaje, el diseño sustentable y el trabajo cooperativo
Las playas de Pinamar y Cariló sumaron este verano un atractivo poco habitual: dos relojes gigantes construidos íntegramente con materiales reciclados, que combinan impacto visual, conciencia ambiental y trabajo cooperativo. Las estructuras fueron desarrolladas por la cooperativa Reciclando Conciencia, con sede en Pinamar e integrante de la Confederación Argentina de Trabajadores Cooperativos Asociados (CONARCOOP), en articulación con la marca internacional Casio.
Los tótems, réplicas a gran escala del emblemático modelo G-SHOCK, fueron emplazados estratégicamente en espacios de alta circulación turística. En Cariló, la obra se instaló en la intersección de Boyero y Castaño, dentro de la Galería Cilene, un centro comercial a cielo abierto que concentra un intenso tránsito peatonal durante la temporada. En tanto, en Pinamar, el punto elegido fue De los Trirremes y Avenida del Mar, un entorno natural que potencia el mensaje ambiental de la iniciativa.
Las esculturas fueron diseñadas a escala real y adaptadas especialmente para resistir las condiciones propias del entorno costero, como el viento, la arena y la humedad. Según informaron desde la cooperativa, los relojes fueron construidos con materiales reciclados, demostrando que los residuos pueden transformarse en piezas durables, funcionales y estéticamente atractivas.
Además del impacto urbano, la propuesta invita a la interacción del público. Turistas y vecinos pueden fotografiarse junto a los relojes y compartir las imágenes en redes sociales con el hashtag #GSHOCKTIMEPOINT y mencionando a @casio.ar_wl, participando de un sorteo por un reloj G-SHOCK que se realizará el próximo 31 de enero. De este modo, la acción combina comunicación, participación ciudadana y educación ambiental.
Un proyecto con identidad cooperativa
La iniciativa nació a partir de un desafío interno de Reciclando Conciencia: crear una obra urbana que permitiera mostrar, de forma concreta y visible, el potencial del reciclaje, especialmente del plástico recuperado, dentro de una lógica de economía circular. No se trataba solo de reutilizar materiales, sino de evidenciar todo lo que puede producirse a partir de ellos.
Para amplificar el alcance del proyecto, la cooperativa buscó una alianza estratégica con una marca que compartiera valores como la innovación, la resistencia, la funcionalidad y la sustentabilidad. En ese recorrido apareció Casio, cuya línea G-SHOCK está asociada históricamente a la durabilidad y la precisión.
El resultado es una obra que articula múltiples relatos: el del cooperativismo que transforma residuos en oportunidades de trabajo, el de una empresa internacional que apuesta por la sustentabilidad, el del plástico que deja de ser descarte para convertirse en objeto de valor, y el del tiempo, el clima y el ambiente que rodean a las piezas.
Dos relojes gigantes, instalados frente al mar, que no solo marcan la hora, sino que invitan a mirar, reflexionar y preguntarse qué modelo de producción y consumo queremos construir.
