Tensión en la Ciudad de Buenos Aires: cooperativas cartoneras rechazan la suspensión del transporte gratuito
Por Redacción Mundo Cooperativo Un conflicto de alto impacto social se desató esta semana entre las cooperativas de reciclado urbano y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, tras la decisión de suspender el transporte gratuito para los cartoneros que diariamente ingresa…
Por Redacción Mundo Cooperativo Un conflicto de alto impacto social se desató esta semana entre las cooperativas de reciclado urbano y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, tras la decisión de suspender el transporte gratuito para los cartoneros que diariamente ingresan desde el conurbano a trabajar en el sistema de reciclado con inclusión social. La medida, dispuesta por la gestión de Jorge Macri, afecta directamente a unas 6.000 personas, muchas de ellas integrantes de cooperativas formalizadas que integran la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP). Para el movimiento cooperativo, esta decisión no solo compromete el sustento de miles de familias, sino que pone en riesgo el funcionamiento del sistema de reciclado que la ciudad viene desarrollando desde hace más de dos décadas. Una medida sin consulta previa Desde el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), una de las organizaciones impulsoras del reciclado con inclusión, sostienen que la suspensión del servicio de micros –que permite el traslado de los recuperadores desde y hacia sus zonas de trabajo nocturno– fue “implementada sin consulta previa” y representa un retroceso en derechos conquistados “tras años de lucha y diálogo”. “El recorte del servicio representa una pérdida directa para los trabajadores, que deberán asumir un gasto que antes estaba cubierto por el Estado”, expresó Nicolás Caropresi, referente del MTE. Actualmente, muchos recuperadores perciben un ingreso mensual de aproximadamente $360.000, un monto que, según afirman, no alcanza a cubrir el costo de vida, y ahora se ve aún más presionado por la quita del transporte. Movilización y reclamos El miércoles pasado, cooperativas como El Amanecer de los Cartoneros se movilizaron frente al Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana para exigir la restitución del transporte y denunciar “un ataque directo al sistema de reciclado con inclusión social”. Desde el sector, también alertan sobre el aumento de carros secuestrados, restricciones al trabajo en vía pública y un endurecimiento en el control policial. El impacto en las calles no tardó en hacerse visible: en barrios como Caballito, Flores, Almagro y Chacarita, se acumulan residuos reciclables sin recolectar, debilitando las rutas de reciclado y afectando la higiene urbana. El gobierno responde con una “mesa de diálogo” Ante la presión social, desde el Ministerio que encabeza Ignacio Miguel Baistrocchi señalaron que aún no hay una decisión definitiva, y que se está “analizando la optimización del sistema de traslado” para mejorar la eficiencia del servicio. Aseguran que el transporte solo se brindaba a 3.100 recuperadores de 4 de las 12 cooperativas formalizadas. Desde el Ejecutivo porteño prometen abrir una mesa de diálogo, aunque desde las organizaciones afirman que hasta el momento no han sido convocados. En ese sentido, anticiparon una nueva movilización la semana próxima si no se restablece el servicio. Un sistema bajo presión La situación se da en un contexto de falta de inversión en infraestructura clave. El Centro Verde de Barracas, uno de los predios más importantes del sistema de reciclado, permanece inactivo tras un incendio en 2023. Hasta la fecha, no se ha licitado su reconstrucción. A esto se suma la caída del valor de los materiales reciclables, provocada en parte por la apertura de importaciones de cartón y plásticos, lo que reduce aún más los ingresos de los trabajadores. “El reciclado con inclusión social es uno de los logros más significativos del cooperativismo urbano en las últimas décadas. Suspender el transporte sin alternativas reales, sin consulta, es un golpe directo al corazón de ese sistema”, concluyeron desde la UTEP. Una historia de lucha que no se resigna El sistema actual comenzó a organizarse a partir del año 2001, en respuesta a una profunda crisis social. Desde entonces, las cooperativas de cartoneros han construido una red eficiente y solidaria de reciclado, generando empleo digno y cuidando el ambiente. La provisión del transporte gratuito fue parte esencial de ese avance, reemplazando al peligroso “tren blanco” y a los traslados precarios que existían antes. En palabras de Caropresi: “Nos costó mucho construir esto. No lo vamos a perder sin dar pelea”.