Mendoza impulsa el crecimiento cooperativo con créditos a medida del sector
La provincia redobla su apuesta por la economía solidaria con una línea de financiamiento pensada para fortalecer el tejido cooperativo. En un contexto donde el acceso al crédito sigue siendo uno de los principales obstáculos para el crecimiento de las cooperativas, el Go…
La provincia redobla su apuesta por la economía solidaria con una línea de financiamiento pensada para fortalecer el tejido cooperativo. En un contexto donde el acceso al crédito sigue siendo uno de los principales obstáculos para el crecimiento de las cooperativas, el Gobierno de Mendoza dio un paso importante al lanzar una herramienta financiera diseñada específicamente para este sector. Se trata de una nueva línea de préstamos que contempla las particularidades de las organizaciones de la economía social y solidaria, apostando al arraigo territorial, la producción local y el fortalecimiento institucional. La iniciativa, articulada entre el Ministerio de Producción y el Fondo para la Transformación y el Crecimiento (FTyC), se inscribe en el programa provincial Mendoza Cooperativas Acompaña, y ofrece financiamiento accesible con condiciones pensadas para promover tanto la inversión en infraestructura como el sostenimiento del capital de trabajo. Desde la Dirección de Emprendedores y Cooperativas, explicaron que la propuesta busca dotar de herramientas reales a las cooperativas mendocinas para que puedan mejorar su productividad, profesionalizar su gestión y consolidar su rol estratégico en la economía regional. “El desarrollo cooperativo es clave para el arraigo poblacional, la generación de empleo y la equidad en la distribución de recursos”, señalaron. Entre los aspectos más destacados, se encuentran las tasas preferenciales, que parten desde el 19% anual, y la flexibilidad de los plazos, adaptados a los tiempos de maduración de cada proyecto. El financiamiento contempla tanto a cooperativas que necesitan ampliar su infraestructura como a aquellas que requieren liquidez para sostener operaciones cotidianas. Esta política pública refleja un cambio de mirada: entender al cooperativismo no sólo como un modelo económico alternativo, sino como una herramienta concreta para el desarrollo sostenible de las comunidades. La apuesta del gobierno mendocino refuerza esa perspectiva y marca un camino a seguir para otras provincias.