Cooperativismo para crecer con igualdad
Por Luis Contigiani Más que acciones de empresas privadas en manos del Estado necesitamos salvar y multiplicar empresas con vocación emprendedora. Es mucho más importante y estratégico saber conducir desde el Estado al sector privado hacia un desarrollo nacional, produ…
Por Luis Contigiani
Más que acciones de empresas privadas en manos del Estado necesitamos salvar y multiplicar empresas con vocación emprendedora.
Es mucho más importante y estratégico saber conducir desde el Estado al sector privado hacia un desarrollo nacional, productivo y asociativo. Es mucho más importante generar las condiciones políticas necesarias para terminar con el ciclo de endeudamiento y fuga de capitales, que desde 1976 a la fecha empobreció al país y concentró la riqueza en muy pocas manos.
Sólo en el gobierno anterior el 90 por ciento del megaendeudamiento se fue por el camino de la fuga de capitales y lo hicieron banqueros, exportadores, multinacionales, mientras que al resto de la sociedad sólo le quedó la pesada deuda. Es cierto, no sólo hubo endeudamiento y fuga de activos en el gobierno anterior, sino en muchos gobiernos. Pero en el último, endeudarse fue su modelo.
Queda claro que la mala praxis y la complicidad no es sólo de los políticos, sino también de grupos económicos que apostaron al rentismo financiero como modelo. Ni siquiera tuvieron apego a un verdadero liberalismo basado en una iniciativa privada de carácter emprendedora.
Del endeudamiento y la especulación financiera no vuelve nada en términos de inversiones, trabajo, obra pública, desarrollo. Sólo queda la desigualdad, la pobreza y el subdesarrollo.
Más que acciones de empresas privadas en manos estatales, la Argentina debe ir hacia un modelo de desarrollo integrado.
Necesitamos acuerdos para multiplicar inversión y capital genuinos, trabajo, conocimiento, cadenas de valor, desarrollo local, diversificación productiva, energía e infraestructura del siglo XXI, cooperativismo y mutualismo para crecer con igualdad, recuperar valores y esperanza.
Por Luis Contigiani
Diputado Nacional Frente Progresista